Carisma de la Orden de Predicadores

 

Santo Domingo de Guzmán, nacido en Caleruega, fundó la Orden de Predicadores en el sur de Francia y hoy está extendida por todo el mundo .Sabiendo que la oración sostiene la predicación fundó primero las monjas y después a los frailes.

Tenemos vinculación total con la rama masculina, y nuestra profesión se hace al Maestro de la Orden y a la Priora y sucesoras. En los capítulos generales de los frailes se legisla sobre las monjas también, después de haber solicitado sugerencias de las mismas. Desde el capítulo de Madonna dell´Arco, Italia en 1974, siempre hay algunas monjas invitadas a participar en el mismo, así como en la comisión que modifica las constituciones. Los sistemas electivos de priores/as y demás superiores, en monjas y frailes, son siempre democráticos, por votación libre y secreta. Esto, desde el siglo XIII, es decir, desde la fundación. La primera constitución de U.S.A. se redactó solicitando el primer presidente de EE.UU. un modelo de la constitución dominicana al Maestro de la Orden de aquel momento.

Las monjas Dominicas tienden por su manera de vivir hacia la caridad para con Dios y los hermanos. Son conscientes de que se convierten en verdaderos miembros de Cristo, cuando se consagran totalmente a ganar almas a imitación del Señor Jesús. Han optado por una forma de vida puramente contemplativa vivida en el silencio, la oración, el trabajo y el estudio, junto con la Liturgia de las horas. Separadas del mundo, buscan la Verdad, estudiando con corazón ardiente las Escrituras. Llevan las necesidades de los hombres a Dios y hablan de Dios a los hombres.

También nosotras seguimos un horario laboral. Mientras se trabaja se hace lectura para alimentar el alma y estar informadas de lo que pasa en la Iglesia y en el mundo para llevarlo a la oración.

 

Breve reseña histórica de la comunidad

 

En el año 1461 en Las Caldas de Montbui vivían unas Terciarias de Sonto Domingo y Santa Catalina de Siena. El Papa Sixto IV autorizó el traslado de la Comunidad a Barcelona el año 1482 y en el 1485 recibieron la Iglesia de Ntra. Sra. de los Ángeles como donativo. En el 1487 Fray Joaquín Torriani M.O. admitió a estas hermanas a la vida contemplativa. En el año 1520 las monjas Dominicas se sometieron a la jurisdicción del Obispo de Barcelona. En 1566, se consideró terminado el nuevo templo y se abrió al culto .Llamándose desde entonces Monasterio de Ntra.Sra.de los Ángeles y Pie de la Cruz.

En el siglo XX se trasladaron a la zona de Pedralbes dado que el ensanche de Barcelona afectaba al Monasterio. El 9 de Octubre de 1976 se traslado a Sant Cugat del Vallés donde la comunidad realiza su vida dada a Dios en el silencio y la oración.

 

La unión hace la fuerza: Sant Cugat, Vic, Palma de Mallorca

Dentro de la celebración del VIII centenario de la fundación de las Monjas Dominicas, nació un proyecto que culminó en 2008.

Después de una reunión conjunta de los seis monasterios catalanes de la Orden de Predicadores, el 11 de julio de 2007, para estudiar su situación real en cuanto a posibilidades de personal, perspectivas vocacionales y forma en que podían vivir coherentemente su vocación contemplativa, llegamos a la conclusión de que debíamos tomar iniciativas para vivir nuestra vida en la forma más coincidente con el proyecto de santo Domingo de Guzmán cuando nos pensó en 1206.

Una de las conclusiones a se llegó con las valiosas aportaciones de todas y, tras las deliberaciones de nuestra Federación de la Inmaculada, fue la de unirnos las comunidades de Sant Cugat del Vallés, Vic y Palma de Mallorca, de forma que llegáramos a ser una unidad sin prevalencia de ninguna de las tres. Es decir, unir personal, elementos materiales y elección de lugar para vivir, una vez ya desprendidas de nuestras antiguas comunidades titulares, e iniciar una nueva fundación, según el proceso canónico de las fundaciones.

 

Sin pausa y sin prisa, todo se fue realizando, a pesar de la complejidad del proyecto que no tenía precedentes jurídicos, pero el excelente asesoramiento y competencia de quienes realizaban los trámites, culminó en la aprobación de la Santa Sede en mayo de 2008. A partir de ese momento nuestros monasterios de origen dejaban de existir y se iniciaba la andadura histórica de uno nuevo, el de Sant Domènec de Guzmán, en Sant Cugat del Vallés, Barcelona, que fue el elegido por todas, dada su modernidad, funcionalidad, situación ambiental y facilidad de reformas geriátricas en las celdas ya existentes.

Entonces comenzó el proceso más difícil de llevar a cabo. Dado que la media de edad de las 25 que íbamos a reunirnos no era baja, el esfuerzo era alto. Había momentos de desfallecimiento, pero algo en nuestro interior nos daba alas para sobrevolar todas las dificultades y llegar a la meta propuesta. Especialmente las ceremonias presididas por cada obispo en cada diócesis para la supresión del Monasterio suponían un fuerte impacto emotivo. Monasterios de más de 500 y 400 años de existencia, morían, en forma solemne, sí, y ante cantidad de fieles que estimaban y valoraban a las comunidades que se iban, y veían poner punto final a lo que siglos atrás tuvo la ilusión de una fundación nueva. Incluso se daba el hecho de que el monasterio de Mare de Déu dels Angels, en Barcelona (que luego se trasladó a Sant Cugat) había fundado el de Vic, dándoles un buen grupo de monjas, que eran parte de su vida floreciente, y ahora se unían los dos, muriendo ambos para , con el de Palma, tener más vida. El eterno misterio muerte-vida, sigue y seguirá dándose.

Terminamos con la persuasión de que la vocación religiosa contemplativa es algo tan querido por Dios que solo así puede explicarse que durante siglos, llenos de altibajos de florecimiento y crisis, Él vaya suscitando procedimientos que hagan permanecer al sector orante en la Iglesia.

La comunidad en la actualidad

 

En la actualidad intentamos vivir dándole gracias y gloria, que será el quehacer de la eternidad, e inmolando nuestra vida en intercesión y trabajo que pueda beneficiar a todos los humanos.

Intentamos cubrir nuestras necesidades con el trabajo de encuadernación y con una casa de retiro que es parte del convento y del bosque de pinos, debidamente independizados, en el que se reúnen abundantes grupos durante todo el año. Las Eucaristías diarias son muy concurridas y participadas.

Los domingos, buena parte del año hay otra Eucaristía a las 10,30 que el canal 2 de TVE, conectada a esa hora con TV 3 catalana, ofrece a todos los impedidos de poder asistir presencialmente en los lugares de culto a las Misas de los días de fiesta. Las monjas solo somos presencia silenciosa, pero facilitamos el contacto con Dios de muchos miles de personas, que van en aumento domingo tras domingo, muchas de las cuales no podrían asistir por falta de movilidad.

 

 

 

 

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